jueves, 14 de marzo de 2013

Venerables piedras

Hace unos días la gerente de la Red de Museos provinciales,  Encarna Lago me dedicó  un generoso texto en la prensa local destacando mi trabajo en el campo de la accesibilidad al Patrimonio cultural (se nota que le caigo bien). Tanto ella como yo tenemos meridianamente claro que cualquier  actividad cultural debe ser ofertada y planificada de manera tal que todas las personas,  independientemente de sus capacides, discapacidades o motricidad puedan  disfrutarla. Por eso llevamos colaborando juntos muchos años, Es muy fácil trabajar con una persona que tiene una visión similar a la tuya y que ha logrado que el Museo Provincial de Lugo sea lo que ya es,  La casa de todos: un museo abierto a todos los sentidos.  Pero Encarna por desgracia para nosotros es una excepción, porque todavía hoy en día son muy pocos los gestores culturales para los cuales “el pensar en plural” sea algo habitual. 
¡¡Pero hay que pensar en plural!! Tienen abrir de una puta vez los ojos y darse cuenta de que un porcentaje muy grande de la población está formado por gente mayor y gente con movilidad reducida…  En temas de accesibilidad al  patrimonio monumental  mi percepción personal es  que  todavía un buen número  de técnicos, conservadores o  políticos   no se molestan en buscar alternativas ni en procurar soluciones…de que van a remolque. Yo he discutido infinidad de veces  por esto y  casi siempre han sido más receptoras a mis palabras las piedras del monumento en cuestión que los responsables del mismo.
De sobra es conocido mi enfrentamiento con la Conselleria de Cultura por distintos temas: primero fue el Centro arqueológico de San Roque en el que se tuvo que meter por el medio hasta el Defensor del Pueblo de Galicia, actualmente  el inacabable asunto de la muralla romana donde se debería ejecutar lo aprobado por el Parlamento de Galicia. Además ahora estoy  preocupado y a la espera de cómo estará el museo del “Templo de Mitra”  que muy pronto va a abrirse y del  que hemos demandado información a Cultura y nadie parece saber nada. Mal rollo me da a mí eso y no será por no avisado,  pues yo ya planteé el asunto en varias reuniones hace dos años. Me temo que ocurrirá lo de siempre, que ellos en su infinita sabiduría o elevada soberbia harán lo que les salga del bolo y nosotros luego de movida en movida. ¡¡Joder!!..¿Tanto les cuesta sentarse en una mesa e intentar sinceramente buscar opciones?...
Aunque alguno de estos me pueda imaginar de esa guisa, yo ni soy talibán  de la causa ni radical en mis posicionamientos.  Tengo muchísimo respeto y cariño al patrimonio monumental de cualquier ciudad o país. Sé perfectamente  que a veces es complicado lograr accesibilidad y soy consciente de que habrá lugares donde sólo se podrá actuar en determinadas partes e incluso otros donde por sus características será imposible hacerlo.  
Pero es que todo esto llega a quemar y mucho.  Cuando ves que es factible, hay veces que me dan ganas de explotar  y pienso ¡Pero vamos a ver tíos!, ¡que  parece que pretendéis  tomar  a uno por imbécil!  Ni el patrimonio es vuestro ni estáis ungidos por cualidades celestiales que sólo a vosotros os otorgan el  don del conocimiento. Que estoy  hartito de escuchar:..”No, es que es un material muy delicado”,”no,  es que una rampa aquí puede causar un efecto visual negativo para el monumento”,”no, es que es una actuación muy agresiva”…. y etc…. Y miles de etcéteras…
Que indudablemente hay que proteger todo este legado cultural, pero sin olvidar que también se debe proteger y garantizar el derecho de todas las personas a disfrutar del mismo y para ello hay que molestarse en buscar  esas alternativas y soluciones que conjuguen ambas necesidades, que normalmente ¡haberlas ..hailas! (igual que las meigas). Para resolver este problema es condición “sine qua non” algo tan sencillo como tener verdadera voluntad de hacerlo. ¡Dios!,  que difícil es encontrar un técnico que por sí mismo piense en todo esto como un derecho  y no como obligación que debe intentar subsanar.
Sino ¿para qué está toda esa riqueza monumental?  Siempre he dicho que  entre las piedras de la Catedral y las lajas de pizarra de la muralla están las raíces de nuestra cultura. Son nuestra herencia y la plasmación material de los pensamientos y sentimientos de todos aquellos que nos precedieron  y que siglo tras siglo han contribuido a desarrollar la ciudad en  la que vivimos y esta sociedad a la que pertenecemos. Nosotros somos el resultado de toda esa evolución y si no podemos disfrutar  y beneficiarnos de todo ese legado, están cercenando nuestra formación y nuestro pleno desarrollo personal.  Y este pensamiento es exportable a cualquier rincón del planeta
Es evidente que hay también un factor económico….y todos sabemos lo chungo que esta el tema. Pero está demostrado que patrimonio accesible es sinónimo de turismo accesible  y eso es   rentable  porque se orienta a un  amplio segmento de población que demanda ese tipo de servicios, que además nunca viaja sólo ya que cada persona mayor o discapacitada suele viajar con uno o dos acompañantes. También es muy importante considerar que este tipo de turismo se mueve durante todos los meses del año, no está limitado a una sólo estación. Y todo esto  eso supone pasta e ingresos para las ciudades receptoras de esos visitantes.
Yo me he quedado a las puertas de muchos sitios maravillosos por no poder entrar, subir o bajar, algo que os aseguro es tremendamente frustrante. Una espina que tengo clavada muy honda es la Alhambra de Granada donde sólo pude visitar y con muchísimas dificultades un 10% del recinto. Sé que ahora está algo mejor la cosa pero todavía recuerdo la cara de imbécil que se me quedo cuando después de ver una primera rampa para entrar en los Palacios Nazaríes,  que me hizo creer que todo estaría muy guay y podría hasta buscar el fantasma de Boabdil  por sus estancias, me di cuenta de que todo empezaba y moría con esa puta rampa. Si quería bajar al primer patio ya me tenían que ayudar. Al final, con ayuda y subiendo y bajando peldaños pude llegar hasta el patio de los leones pero eso es una mínima parte del recorrido. Ni que decir tiene que mi desencanto se debió reflejar hasta en el agua de la alberca del Palacio de Comares
Queda claro , ¿no?. Un saludo
Quili
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domingo, 3 de marzo de 2013

Mañana de domingo


¡¡Por fin!!...sin excesivos alardes, brillando tímidamente el sol y con una agradable temperatura se presentó esta bonita  mañana de domingo. Los  tres últimos días cesaron las lluvias y el sol nos volvió a visitar aunque seguía haciendo mucho frío con   lo cual el salir a la calle todavía  no permitía largos paseos, al menos a mí. 
 Pero hoy  me desquité y troté durante horas como no lo había hecho en  estos últimos meses por esa zona de la ciudad, camino del campus,  donde el gris del cemento de los edificios y calles  va dando paso al verde del campo. Cuando empiezan a venir estos días preprimavereales que anticipan el cambio de estación reconozco que ya me pongo como una moto...pero moto, moto… como una Harley bien cañera



Hay gente que lleva el frío muy bien y otros muy mal, ese es mi caso. Yo soy de sol y calor,  de temperaturas por encima de los 25 grados con  una luz solar bien potente,  de esas que te borran el recuerdo de los días grises del invierno y hasta las penas del alma, que recarga mis pilas,  me llena de vida y me hace sentir tremendamente libre.  Y digo bien lo de libre, primero y obviamente porque tiempo atmosférico  marca mucho todas nuestras actividades y los planes de hacer una cosa y tener que hacer otra,  ya se sabe ¡el hombre propone y Mario Picazo te lo jode!.
Pero hay otro factor que me agobia muchísimo: El estar sepultado bajo quintales de ropa.  No es raro pararme con alguna persona por la calle y que me haga ese típico comentario de .."hace frio pero moviéndose...se va llevando”.  En esos gélidos días de invierno por mucha candela que le meta a mi silla y corra como alma que lleva el diablo por las calles de Lugo no voy a entrar en calor. La que se mueve es mi silla, yo soy la humilde figura polar que la cabalga. Para haceros una idea es como si pillaríais una silla de la cocina y bajaseis a la calle y echarais un par de horas, ahí pachorrones..¡con un par..! sin moveros, con temperaturas rozando los cero grados y/o cayéndonos agua encima.

 Entonces está claro que si se quiere salir a la calle, como diría el Alatriste de Pérez Reverte, “no queda sino batirse” y enfundarse  con múltiples forros dejando sólo libre  el espacio suficiente para mantener la visión,  que hay días parezco un cruce entre un cosaco ribereño del Don y un  Navy Seal yanqui.
Una vez en la calle esa ropa se agradece y mucho, pero antes hay que ponérsela en casa donde la calefacción tira de lo lindo y es cuando al añadir capa sobre capa...va agobiando el calor de manera tan intensa  que una vez preparado salgo disparado por la puerta confiando en que el ascensor no tarde (y con las prisas no comérme la puerta al entrar)  para aterrizar en la  calle y respirar una buena bocanada de aire fresco. Y el regreso pues al revés...otro sofocón.
En definitiva un puto coñazo, que aquí en esta tierra tan hermosa se alarga durante  mucho tiempo...pero es lo que hay. Eso o irme a vivir a una ciudad del Mediterráneo, cosa que por otro lado no descartaría en el futuro porque cada año que pasa lo llevo peor.
Mañana o pasado volverán las lluvias e  intermitentemente irán y vendrán días de frío, pero menos cada semana que avancemos en el calendario y así poquito a poco las capas de ropas serán más livianas, el agobio menor y el entrar y salir de casa mucho más frecuente...Es sencillamente que la primavera empieza a llamar a nuestras puertas y desde luego la de mi casa la va encontrar abierta de par en par
Quili

sábado, 23 de febrero de 2013

De vuelta a casa

Vuelve a casa el hijo pródigo después de casi 2 meses de hospitalización intermitente con parte de interconsulta  y posterior ingreso en una unidad de cirugía nano electrónica en otra ciudad, donde parece que al fin diagnosticaron atinadamente la patología que padecía y se la han resuelto satisfactoriamente (eso espero). Por fin el equipo de profesionales que lo atendió ha procedido a darle el alta y a retornarlo a su entorno y rutinas habituales…eso si ¡¡después de un generoso desembolso de más de 600 eurazos!!
El hijo pródigo retornado  es un Fiat Multipla adaptado con rampa trasera que desde que llegó a casa mejoró notablemente nuestra  seguridad, movilidad y ganas de hacer cosas. A lomos del Multipla hemos hecho mogollón de kilómetros y cruzado España de Norte a Sur y de Este a Oeste. Recuerdo que antes de tenerlo teníamos que renunciar a muchas paradas o visitas porque  cuando salíamos, las primeras transferencias que  yo tenía que hacer  del coche a la silla las llevaba bien  pero luego mi cuerpo ya decía que no y teníamos que pasar de largo de donde no lo teníamos previsto, quedándose muchas cosas en el tintero.
El cambio fue tremendo, la autonomía sencillamente espectacular. Parábamos,  bajábamos donde queríamos y cuando queríamos, se había acabado  el calarse hasta los huesos al transferirme a la silla bajo la lluvia. En un segundo, rampa fuera..¡Y a rodar!
La buena noticia es que este contratiempo ha ocurrido en pleno invierno que es cuando catamos poco la carretera y por la ciudad en un momento dado se puede tirar de taxi. Pero yo espero y confío  que al igual que no nos había dado problemas hasta el día de hoy, tiremos otra buena temporada sin ellos…aunque vaya cumpliendo añitos y que los achaques que le vayan saliendo no sean muy complicados y sobre todo muy costosos.  Ahora toca resarcirse y volver a disfrutar de él.
Igual que ese coche adaptado mejoró mi forma de vida, existen muchísimas adaptaciones y ayudas técnicas  que sirven para hacer la vida más sencilla y  fácil no sólo a nosotros sino a todas las personas que forman parte de nuestro entorno,  lo que ocurre  que  cuestan un pastizal. Nunca he entendido, ni entiendo, ni entenderé que  la filosofía del libre mercado juegue tanto con las necesidades de las personas.
A mí no lo que no me cabe en la cabeza,  por mucho que me lo quieran intentar hacer ver es que una silla  electrónica, que no eléctrica que es como habitualmente las malnombramos (esas son las que con tanta alegría y ligereza utilizaban en Texas hasta hace no mucho ya que ahora se han vuelto más asépticos), una silla de las características que yo puedo necesitar , repito, no entiendo que pueda costar más que un Ford Fiesta..¡y sin extras!...que también tienen y si empezamos a poner este o el otro acabamos montados en un carro del copón, eso sí…importante, ¡sin CD, navegador ni elevalunas eléctrico!.
Que si hablamos de algo tan vital como el cojín que llevas debajo del culo se te puede disparar hasta los 600 euros, que es para decirle al fabricante..Oiga, ¡que es un puto cojín, que ni es minimalista ni lo diseño Dalí.. y además no vuela!.   El problema es que nos tienen agarrados por los huevos porque sencillamente necesitamos ese tipo de productos.  La persona que por ejemplo necesite una grúa para poder acostarse tiene dos opciones o la compra o sus familiares o cuidadores  que lo acuesten acabaran literalmente deslomados.
 Es sencillo, es la ley de la oferta y la demanda  donde  los apuntes contables de los beneficios ocultan el rostro de todos aquellos que recurrimos a este tipo de mercado,  porque no hay más opciones, o si o si, o lo tomas o lo dejas. Aquí no hay más cera que la que arde y la vela de la vida se consume con rapidez,  por lo que debemos intentar  vivirla lo más dignamente posible pasando por caja cuando no quede otra  y siempre que económicamente podamos,  siendo conscientes de que  la necesidad de muchos puede llegar a ser muy rentable para unos pocos.
Ayudas cada vez hay menos y serán muchas menos en los próximos años mientras que  discapacitados y gente mayor habrá la hostia de ellos y consecuentemente el nicho de mercado se ampliara más y más…Siempre hay alguien que gana cuando otro pierde
Un saludo
Quili

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jueves, 14 de febrero de 2013

Intervallum


Los romanos,  que de tontos tenían poco  sabían que por muy inexpugnables que pudieran parecer  las murallas que construían,  estas podían ser rebasadas. Como eran muy listos y estaban en todo preveían   recursos defensivos para cuando las cosas se pusieran muy chungas y por eso, completando el complejo defensivo, no dejaban que las escaleras interiores de acceso al adarve de la muralla llegaran al suelo. Se quedaban a algunos metros  de altura y se bajaba desde ellas por escaleras de mano.
Entre la muralla y las primeras edificaciones dejaron un espacio de varios metros libre de polvo y paja  llamado “Intervallum “, que tendrían que cruzar los invasores mientras desde las primeras edificaciones les tirarían con todo lo que tuviesen,   aunque fuese   escasa  la fe en poder rechazarlos.

 La idea era que los malos tuvieran que  salvar el penúltimo escollo saltando dentro de murallas con todas  sus protecciones y armas, ya que  previamente los defensores se habían largado con las escalas de mano,  con lo que el leñazo al bajar era seguro. Cuando se recuperasen e intentasen avanzar, sentirían una  lluvia de flechas, lanzas y piedras alcanzándoles sin mayor protección que la de sus escudos, entonces se darían cuenta de que todavía  tenían que cruzar el “Intervalum” para llegar a la ciudad. Ese era el momento y  ese el  espacio  donde se jugaban las últimas cartas, esos escasos metros marcaban la diferencia entre la libertad y la esclavitud, entre la vida y la degollina con el posterior saqueo.
Los malos en aquellos momentos eran los llamados “bárbaros del norte”,  que por las descripciones de la época eran unos señores con muy  mala pinta, muy poca paciencia y mucha mala leche,  que desde que habían cruzado la frontera del Danubio unos años atrás cabalgaban hacia el sur (y no precisamente buscando el sol y la playa) sembrando la desolación, el miedo y la incertidumbre en el  viejo imperio romano que comenzaba a desmoronarse por doquier y  sin remedio.
Al final todo este complejo defensivo tal y como estaba previsto por los creadores de  nuestra muralla no sirvió para nada. El  día de Pascua del año 459 los Suevos  entraron en la vieja Lucus Augusti   sin asaltar sus murallas. La traición interior es la mejor forma de asaltar una fortaleza  y más de uno supongo que pensaría “con amigos como estos..para que quiero enemigos”
Hace unos días paseaba por uno de los tramos donde estaba la antigua zona de “intervalum”, en el entorno de la plaza do cantiño que es uno de los rincones más singulares de la ciudad y menos conocidos por la gente que nos visita. Desde ella se accede a la muralla y al tramo para mi más especial y bonito del monumento: La puerta de San Pedro y la torre de La Mosquera.

Para mí ,como digo, es muy especial porque yo me crié allí en la calle San Pedro, una de las más antiguas de Lugo. Sin yo saber de aquellas nada de su significado,  tenía como mi gran patio de juegos el  tramo más alucinante de nuestra muralla romana.  El epicentro de mi particular patio  de carreras, subidas y bajadas  estaba en la escalinata de la  plaza do cantiño,  al lado de la cual había uno de esos horribles transformadores de luz  con una calavera pintada sobre sus puertas metálicas (no hacía falta que pusiera “peligro”  puesto que la calavera era lo suficientemente fea y expresiva que nos dábamos por enterados).

Nuestros dominios se extendían  desde la puerta del Campo Castillo  hasta la puerta de la Estación. Durante mucho tiempo “mi muralla” era esa, más allá sólo la recorría en paseos familiares. Por estos tramos campábamos a nuestras anchas, intentando entre otras quehaceres,   desvalijar sin ningún éxito el que a nuestros ojos era el tesoro de la puerta de San Pedro,  que no era otra cosa que un mogollón de monedas de todo tipo que la gente echaba  (y aún echa) desde arriba, sobre la corona del escudo de la ciudad que preside la puerta. Reconozco que no había día en que no intentásemos un saqueo en toda regla, recurriendo a múltiples argucias, aunque como digo con escaso  o más bien nulo  acierto.
Punto estragico por excelencia era el viejo arco de la Mosquera a través del cual ojeábamos el tráfico de la ronda  y que nos servía de parapeto y excusa para una buena charleta cuando soplaba con mala leche el viento “nordes” .

Pero si había un lugar enigmático para mí en ese tramo, eran dos pequeños espacios cuadrados cubiertos con unas barras planas de hierro a modo de reja  en mitad del camino de ronda.  Se vislumbraba en la semioscuridad dos tramos de una estrecha escalinata, enfrentados uno contra otro, dejando un espacio amplio entre ellos.  Por el lateral  de la muralla se veía lo que podía ser  una pequeña abertura hacia el interior entre la descuidado lio de plantas y arbustos que trepaba hacia el adarve.  Para nosotros  era sencillamente la casa de los romanos y mirábamos y remirábamos desde arriba en busca de algún tipo de restos, espadas, cascos o  lanzas de antiguos legionarios como los que veíamos en las pelis.  Era una de las antiguas escaleras de la vieja muralla que llevaban al “intervallum”.


Tuvieron que pasar  años para que supiese lo que era aquello, para que yo valorase realmente el significado de aquella vieja muralla a la que yo estaba tan habituado que ya pensaba que  era un elemento más de todas las ciudades,  igual que creía que veía como normal que cada pueblo tuviera su castillo. Cuando más vuelvo la vista atrás más me doy cuenta lo privilegiado que fui al tener como patio de juegos algo que hoy es Patrimonio de la Humanidad
Durante estos últimos años he tenido muchas reuniones y negociaciones  con políticos y técnicos de patrimonio buscando  conseguir la accesibilidad al monumento. El camino ha sido y será largo todavía, aunque creo que ya va encarrilado. Está salpicado de promesas, mentiras y frustraciones, con más de alguna discusión seria y bastante desgaste personal pero como digo creo que  encarrilado después  del espaldarazo que supuso la aprobación por unanimidad en el Parlamento de Galicia del desarrollo de un proyecto de acceso. Luego veremos quién paga la boda, pero el primer paso esta dado.
 Pero lo que más me ha jodido durante estos años  es que algunos de esos políticos y técnicos  hablaran como si ellos fueran los propietarios de monumento, alguno parecía tenerlo  tan asumido que hablababa como si fuera una prolongación del jardín de su casa y yo un talibán invasor que quiere destruir lo que no destruyeron aquellos bárbaros. ..ellos en poder de la verdad absoluta de lo que se debe o puede hacer en la muralla , esperando que  yo nativo semiignorante asintiese convencido e incluso abrumado por el peso de sus argumentos….En fin, sobra decir que les salió rana y que patanes uno se los puede encontrar en cualquier sitio, hasta en nuestra milenaria cerca.
Saludos.
Quili
Algunas fotos aquí.
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viernes, 1 de febrero de 2013

Bailando bajo la lluvia


¡3 días de tregua!, sólo 3 días que brille un poco el sol, aunque sea tímidamente..Pero que salga… ¡coño!, que estoy de agua  hasta los mismísimos.  Encima si se cumple la teoría nosotros deberíamos tener los máximos pluviométricos en primavera…o sea que todavía me quedan muchos días para salir de casa y desde los soportales del  Carrefour, mirar al cielo y lanzarle todo tipo de imprecaciones, maldiciones, juramentos y envites……que la climatología puede acabar degradandando las neuronas, de manera tal,  que no descarto verme un día de simple orballo  retando al  mismísimo Júpiter, señor del cielo, dios de la lluvia y acumulador de nubes.  Supongo que el harto de oírme acudiría y me diría:


¡Tio,  pero qué coño quieres si estas en Galicia!, ¡ya deberías estar acostumbrado!
Ya  Júpiter tronko, pero jode…cada día me jode más o no poder salir de casa o si lo hago arriesgarme a venir hecho una sopa, pues has de saber que los cojos en silla nos mojamos más y mejor,  pues parece que seamos el epicentro de todas las precipitaciones, toda la puñetera agua converge y precipita verticalmente hacia abajo sobre mi cabeza…vamos, que bien lavaditos nos haces volver a casa para allí aplicar el principio de Arquímedes.
¡Pues si ves que arrecia ¡Metete en un portal!
Ya salió el listo, como eres Dios ya piensas que todo lo sabes…¡pero no ves que no me puedo meter en un portal porque todos tienen un puto escalón a la entrada!, claro…tu como levitas ¡que coño vas a saber de eso!. Yo tengo que andar saltando de cornisa en cornisa para medio refugiarme, que parece que en vez de avanzar ando jugando al juego de la oca.
¡Pues lleva paraguas!
¡Hoy estas sembrado!  Te recuerdo que yo soy tetra, con la mano buena conduzco el Joystick de la silla…. porque si se lo dejo a la chunga, ¡aviados iríamos!, entonces  que hago  ¿Me lo acoplo en la gorra como el inspector Gadget?, para eso tú que eres un nota , que andas cargado con la cesta de rayos para todos los sitios. Además si yo pudiera llevar el paraguas, ¿tú sabes la que se liaría con los otros viandantes,  que bajo sus paraguas cuando  avanzan miran a su altura,  no a la mía y no me ven?
¡Pues ponte una capa!
Podría, pero sinceramente no me gusta ir de Batman por la vida
Además ¡que cojones!, tanto haz esto o haz lo otro….que yo se que esta es mi tierra y la lluvia es el tributo que tenemos que pagar para poder  tener  los paisajes maravillosos que tenemos….¡pero coño!  ¿no puedes ir a darles la brasa a otros  3 o 4 días?
…y como decía Serrat, ¡niño!..Deja ya de joder con la pelota.
Quili
¡Nos vemos!
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sábado, 26 de enero de 2013

El cerrajero del Rey


Desde hace algunos años a  mogollón de gente le da por escribir novela histórica y eso está bien y  puede que, además de hacernos disfrutar de una buena narración, también sirva para despertar nuestro interés por ciertos  hechos del pasado.  Hasta aquí todo bien, lo que ocurre es que recurrir a acontecimientos, sucesos o personajes históricos,  enigmáticos, míticos o con “tirón” hace que la mitad de la novela ya este escrita. El autor entonces propone una historia que puede recrear un suceso real o inventar un relato dentro de un  marco cronológico o escénico previamente establecido…Esto hace que mucho escritor mediocre se apunte a lo fácil y vendible.  Bajo un titulo sugerente y una portada cuidadosamente elegida tratan de  colocarnos autenticas petardadas y encima a veinte o más euritos…¡la madre que los pario!.
Yo hace bastante tiempo que sólo suelo comprar libros relacionados con mi carrera. Primero porque si tengo que comprar todo lo que leo me tiran a gorrazos de casa y segundo: En  las paredes y estanterías de mi casa no hay espacio físico para más libros…(tendría que salir a gorrazos y encima carretando tomos), ¡para que luego digan que el saber no ocupa lugar!. Obviamente en las bibliotecas públicas ocupa menos que en tu casa y en ellas me refugiaba yo para leer todo lo que no compraba. Durante muchos años he acudido en semanal peregrinación y he deambulado sin rumbo concreto entre los pasillos llenos de libros, leyendo embobado cientos de títulos intentando discernir las aventuras, amores o intrigas que se esconderían entre sus páginas  y procurando  hacer buenas elecciones para al final  llevarme  para casa muchas obras geniales  , pero  también muchos bodrios.  (que de todo hay en la viña del señor…¡sobre todo bodrios!).  Ahora con el libro electrónico (bendito invento) voy menos a la biblioteca, pero es algo que me encanta hacer  y sigo haciendo.
No haber desembolsado pasta en esos libros me permite ejercer una máxima que marca todas mis lecturas. 40 páginas…nada más le doy de tregua a una nueva obra, si no entra, no entra  así la haya escrito el más laureado de los escritores. Tengo que sentir  algún tipo de atracción, emoción o  inquietud ante lo que leo, si no metafóricamente hago lo que en la realidad hacía mi admirado Francisco Umbral..¡A la piscina con el libro!

Por eso entre tanta novela mediocre me sorprendió gratamente el año pasado “ El cerrajero del Rey”, donde la autora de entrada,  la enmarca en el siglo XVIII durante el reinado de los primeros Borbones: Felipe V, Luis XI y Fernando VI. Es una época con la que muy pocos escritores se han atrevido, a lo mejor porque es bastante desconocida y “no vende”.  La guerra de Sucesión dejo un país inmerso en la ruina que se adentra en una nueva época que augura grandes cambios. Al lado de unos reyes débiles y de unas reinas ambiciosas hubo personajes fascinantes, políticos como el Marques de la Ensenada o artistas como Farinelli.  Donde la necesidad de fomentar el crecimiento económico y la instalación de fábricas de todos los géneros hace que entremos en dura competencia con Francia o Inglaterra  dando lugar a una autentica guerra sucia entre los estados donde surge con fuerza el espionaje industrial.
En definitiva creo que es una novela muy bien documentada, muy bien escrita y que engancha desde la primera página
Saludos
Quili



miércoles, 2 de enero de 2013

Empezamos nuevo año



Soy algo supersticioso con el número 3 aún sin tener mínimas nociones en “numerología”, un pseudoconocimiento   que viene a ser algo así como un cruce entre lo esotérico y la astrología, donde dicen que toda nuestra personalidad y persona está asociada a un determinado  número que marca nuestra vida. Nunca me he preocupado,  ni he tenido   ni reconozco tener el más mínimo interés por ese tema,  pero  sé que si que algún número  me asignaron ( ¡¡quién sabe si los dioses del Olimpo o los diablos del  Averno!!!) es el 3. Naci un día 3 y me accidenté un día 13  en un año acabado en 9 (o sea múltiplo de 3), y muchos de los hechos buenos o malos de mi existencia bailan al son de ese número.  En 2003 la verdad me fue muy bien,  ahora espero con prudente cautela y cierto acojone el próximo año. De momento tenemos la opción de comenzar a disfrutarlo después de haber burlado al destino que para nosotros habían previsto los Mayas este último mes.
Siempre que se empieza un año  proyectamos ilusiones, anhelos u objetivos  a realizar ese año. Desde el que va a dejar de fumar al que se propone hacer puenting,  pasando por cumplir con la gente con las que has quedado 50.000 veces a tomar café y nunca lo das tomado ( ….yo debo más de 50.000). Todos debemos marcarnos objetivos o  metas , mayores o menores, del tipo que sean pues eso nos da fuerza para encarar el año. Son como peldaños que vamos subiendo en la escalera de la vida. Es verdad que a veces damos  un traspiés y podemos caernos pero esas ilusiones son como las barandas de la escalera  a las cuales te puedes asir,  recuperarte, levantarte y seguir tu camino…..
Quili
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