viernes, 7 de noviembre de 2014

Las tardes del Central. Cuento

Bueno, pues al final parece que mi cuentecillo gano el certamen convocado por la Doctora Pozuelo del Hospital Nacional de Parapléjicos. Vaya por delante mi agradecimiento a todos los que lo votasteis ,  a todos mis compañeros de certamen por compartir sus relatos con nosotros y a María Ángeles Pozuelo por convocarlo.

 
 
LAS TARDES DEL CENTRAL
 


No era el más inteligente de los asiduos de aquella pintoresca calle, donde las voces de los comerciantes y tenderos de los viejos locales se entremezclaban con las de los turistas foráneos que últimamente, y cada vez con más frecuencia se dejaban caer por aquel rincón. No era el más guapo ni el más locuaz de los que por allí se asomaban cada día y sin embargo su presencia no pasaba inadvertida para nadie, tampoco su ausencia si algún día no se dejaba ver.
 
 Solía acercarse  por la barriada a primera hora de la tarde cuando el sol se retiraba de la terraza del café Central, donde se tomaba un cortado mientras veía como el bullir de la calle superaba la perezosa hora de la siesta.  Intercambiaba saludos, conversaciones y alguna que otra confidencia con los vecinos que hasta el café se acercaban. Lejos quedaba ya aquella mañana en la que por primera vez se había aventurado por la calle sintiendo las miradas curiosas y llenas de lastima de sus moradores.
 
Atrás quedaban también los primeros contactos con aquellos que lo percibían como una rara avis que se había colado en el barrio y que titubeantes y sin saber muy bien que decirle, ni cómo tratarle se acercaban a conocerlo.
 
El era una persona que conectaba muy fácilmente con la gente, de amena conversación donde  cualquier tema era bienvenido. Si había que hablar de política, pues se hablaba, que si tocaba futbol, no había problema, había carrete  para ello (eso sí,  siempre defendiendo que Casillas debía ser el portero  titular del Madrid) y cuando se iban agotando los temas tirar del tiempo contentaba a todo el mundo.
 
En unas semanas su buen rollo se había ganado al vecindario y  más de uno seguía  la estela de su silla de ruedas eléctrica, sabedor de que era un tipo interesante. El  Central, a la hora que Juan iba, acabo albergando a una curiosa tertulia, donde el siempre solía llevar la voz cantante.
 
 Fue entonces cuando él empezó a  hablarles de los viajes que había realizado antes de tener su lesión medular, experiencias muchas veces que rozaban la aventura y que le habían dejado múltiples anécdotas,  que cuando  las contaba,  siempre  mantenían al vecindario en vela. Como aquella vez que había cruzado América del Sur, desde la frontera mexicana hasta la lejana Patagonia, en vagones de tercera llenos de gallinas, narcos o  guerrilleros. O aquel otro en que alojándose en cabañas de pescadores y remontando el río Nilo en barca desde el delta hasta más allá de la primera catarata, cerca de la frontera de la vieja Nubia, había conocido el Egipto milenario de los antiguos faraones.
 
 A su lado siempre había una buena historia que oír, historias que normalmente se acababan enlazando con otras y que hacían que aquellas amenas tardes del Central se convirtieran en un bálsamo donde olvidar los problemas y las penas que aquellos vecinos pudieran tener.
 
Juan también les hablaba de futuros proyectos, les contaba que estaba en su ciudad de paso, intentando reponerse físicamente y económicamente para poder acometer futuras aventuras. Ellos le escuchaban con admiración a la vez que con pena. No por su condición física, ni por esa luminosa silla que se convertía en una prolongación de su cuerpo tetrapléjico, sino porque estaban convencidos de que así sería y que un buen día se marcharía,  y que  de esas tardes que tanto habían cambiado sus rutinarias vidas sólo quedaría el recuerdo,  que eso sí, seguro que mantendrían vivo entre todos.
 
Y un día se dieron cuenta de que ese era el día, porque durante  la mañana no escucharon en ningún momento el zumbido de la silla electrónica desplazándose por la calle o entre sus comercios. Luego, como  cada tarde, acudieron a la hora habitual al café Central, pero Juan no se presentó. Durante varios días siguieron acudiendo, con la falsa esperanza de que fueran contratiempos accidentales los que impedían que Juan no hubiera regresado por allí. Pero los días fueron pasando y las hojas del calendario cayendo hasta que definitivamente, los pocos que todavía iban se fueron haciendo a la idea de que Juan no volvería. Se había ido como había venido, de repente y en silencio, pero a cada uno de ellos les había dejado un vacío que tardarían en llenar.
 
Entonces fue cuando llego una carta al café Central, con una extraña dirección en el remite que no acertaban a ubicar. Al abrirla se encontraron con una foto de Juan muy abrigado en un andén de una vieja estación en medio de una estepa nevada, delante de un largo tren,  que parecía  que estaba a punto de iniciar su marcha.
 
 Detrás de la foto una escueta nota.:   En el transiberiano, dirección Vladivostok. Nos veremos de nuevo en el Central
 
Quili
 
 
 
 


jueves, 23 de octubre de 2014

Las tardes del Central






Un año más la doctora Pozuelo del Hospital Nacional de Parapléjicos convoca un concurso de relatos cortos. A mí la iniciativa me parece estupenda y aunque el año pasado no pude colaborar, este certamen si he podido hacerlo, pero por los pelos, pues llegué casi al terminar el plazo.  

Digo que es una buena iniciativa porque por un lado es muy terapéutica (o así lo veo yo) para todos aquellos pacientes que están todavía ingresados, luchando por adaptarse a esta nueva vida o como en mi caso, los que ya hemos salido hace muchos años del allí y convivimos cada día con nuestra discapacidad.

 Por otro lado yo también le veo un sentido terapéutico para aquellas personas que sin tener nada que ver con una lesión medular se detengan a leerlos por les acercara a nosotros, a nuestras vivencias, a nuestros miedos, anhelos o deseos.

Todos merecen la pena ser leídos, valorados y votados si os gustan.  Si queréis votarlos, al final de cada cuento, en los comentarios podéis hacerlo. Mi colaboración es el cuento 16 “Las tardes del Central”, que os copeo el enlace aquí

Pronto me pondré al día de nuevo con este, mi escurridizo blog…¡¡¡¡palabrita del niño Jesús!!!

Un saludo

Quili

domingo, 27 de julio de 2014

Annual. Verano de 1921


 
La ventaja de escribir en “mi” blog es que puedo escribir de lo que me venga en gana aunque no siga una línea temática concreta. Normalmente hablo sobre asuntos que me atañen personalmente,  pero de vez en cuando me gusta hablar de episodios de la historia que por alguna razón me han impresionado.

El tema de las guerras de España en Marruecos apenas se estudia en la enseñanza secundaría y son episodios prácticamente desconocidos para la mayoría de los españoles. Es como si un gran velo cubriera todos aquellos sucesos que tanto atormentaron a nuestros bisabuelos y que llevaron el luto a miles de hogares del país

En Julio de 1921 el país entero se conmocionó al conocer que trece mil soldados españoles habían perecido en las montañas y barrancos del Rif, en lo que posteriormente sería  conocido como “El desastre de Annual”, el gran descalabro del ejército español en Marruecos, posiblemente el episodio más dramático y vergonzoso de toda su historia.
 

 El acuerdo franco español de 1912 por el que los dos estados se repartían el territorio marroquí nos daba la posesión de un territorio árido  y hostil lleno de pedregales entre escarpadas montañas, que sin embargo si satisfacía a aquellos que tenían intereses en la riqueza de sus minas, y a los  militares “africanistas” que veían la ocasión de vengar la afrenta del 98, mientras se  cubrían de medallas y ascendían fácilmente.
 
 
 
Muy distinta era la opinión general de la sociedad española que estaba harta de mandar a sus hijos a luchar a África y entre la que eran muy populares canciones como esta:

En el barranco del Lobo

Hay una fuente que mana

Sangre de los españoles   

Que murieron por la Patria.

 

Pobrecitas madres

Cuánto llorarán     

al ver que sus hijos

a la guerra van.

 

     Ni se lava ni se peina       

                        Ni se pone la mantilla                         

Hasta que venga su novio

De la guerra de Melilla.

 

Pobrecitas madres…

 

Melilla ya no es Melilla

Melilla es un matadero

Donde van los españoles

A morir como corderos.

 

Pobrecitas madres…
 
 
 
 

Existía una corrupción generalizada en el ejercito de Marruecos, algo que denunciaría Indalecio Prieto en la Cortes señalando que “Melilla era un Lupanar y una ladronera”. Los reclutas españoles estaban mal vestidos, mal alimentados y  sobre todo muy desmotivados por su presencia allí. Muchos mandos trapicheaban con todo ese material que tendría que ir destinado a la tropa. Se llegaron a vender fusiles al propio enemigo, armas que luego se volverían contra los españoles.
 

El Comandante General de Melilla, el General Silvestre era un personaje singular, temerario y vehemente. Tenía como mando superior al Alto Comisario del Protectorado, el General Berenguer. Frente a ellos las Cábilas  (tribus) del Rif,  que se habían levantado bajo el mando del inteligente Abd el Krim. Bereberes acostumbrados a enfrentarse a la muerte, que luchaban contra el invasor de su tierra.
 

Durante el Invierno de 1921 Silvestre avanzó hacia el Oeste, su objetivo era Alhucemas y ocupar de una vez el Rif. Lo hizo de una forma insensata alargando excesivamente sus líneas de abastecimientos, sosteniéndose sobre destacamentos ubicados en más de cien “blocaos” muchas veces mal situados y con dificultades de aprovisionamiento.

Instaló su campamento en la llanura de Anual desde donde en Mayo ordenó la toma de la cima del monte  Abarran. Fue un error ya que era una posición que no podría socorrerse ni abastecerse en caso de ser atacada, como así ocurrió  horas después cuando los rifeños la recuperaron y masacraron a sus defensores.
 

El 21 de Julio la posición de la colina de Iguireben que protegía el campamento de Annual no puede resistir mas el asedio enemigo, su fin es épico. El último mensaje de su comandante fue: “Sólo quedan doce cargas de cañón, que empezaremos a disparar para rechazar el asalto. Contadlas, y al duodécimo disparo, fuego sobre nosotros, pues moros y españoles estaremos envueltos en la posición.”

 

Al día siguiente, viéndose completamente rodeados por los rifeños  Silvestre ordenó la retirada organizada hacía posiciones más seguras. Cuando empiezan a salir alguien gritó “sálvese quien pueda” y entonces es cuando desencadenó el  caos. Mientras Silvestre se pegaba un tiro en su tienda, el pánico se apoderaba  de oficiales que se quitaban las insignias para no ser reconocidos  y de soldados que arrojaban sus fusiles en una atropellada carrera. Son cazados sin piedad y muchos de ellos destripados y mutilados.
 

En pocas horas todas las posiciones  van cayendo en medio de la desbandada general. Izzumar, Ben Tieb, Drius etc. Una columna al mando del General Navarro se refugió en Monte Arruit y allí resistirá hasta el 9 de Agosto, fecha en la que serían asesinados sus tres mil defensores, después de traicionar los rifeños las condiciones de capitulación que habían pactado.
 

En apenas diez días los cadáveres de trece mil españoles quedarían insepultos  por  los secarrales del Rif. Se decía que a partir de segundo día los buitres sólo comían de comandante para arriba.
 

Pero también se vieron episodios de valor extremo aquellos días. De especial mención es el comportamiento de los jinetes del regimiento de Caballería de Alcántara que haciendo cargas suicidas hasta ser prácticamente aniquilados,  protegerían la retirada del torrente de fugitivos que venía de Annual. Impresiona ver la foto de sus cadáveres, en formación hasta el final.
 

España, sobrecogida por el dramatismo del desastre, clamaba pidiendo responsabilidades. El general Picasso se encargó de una investigación que podía comprometer directamente al Rey, al que algunos acusaban de “alentar” la irresponsable ofensiva de Silvestre, así como a Berenguer y a altos mandos del Ejército de Marruecos por su incompetencia o cobardía aquellos días. Pero cuando estaban a punto de ver la luz sus conclusiones, “casualmente” Primo de Rivera dio el golpe de Estado de 1923 dando carpetazo a todas las investigaciones, quedando impunes la mayoría de los responsables.

El desastre de Annual provocó una gran crisis social y política que no sólo tuvo como consecuencia directa  la implantación de la Dictadura del general Primo de Rivera,  además socavó enormemente la imagen de Alfonso XIII siendo uno de los motivos por los que perdió el apoyo del pueblo, lo que le haría tomar el camino del exilio en 1931.

 

 

domingo, 29 de junio de 2014

Entre basuras



Nunca había vivido una huelga de basura, las había visto por la tele en otras localidades como Madrid o Jerez y siempre había pensado que eso tenía que ser un putadon por los malos olores y el riesgo sanitario que conllevaba, pero curiosamente nunca me había parado a pensar como podía afectarme particularmente a mi moviéndome en silla de ruedas. Ahora después de 20 días de Huelga y de basura acumulada por todos los rincones de la ciudad puedo aseguraros que también en este marrón, como en casi todo, nosotros salimos mucho más jodidos.

Yo la verdad no sé quien tiene la culpa de toda esta movida, si  los trabajadores pidiendo la luna , si la empresa negándoles el pan o sal, si los sindicatos montando bulla para asegurar su propia supervivencia o si el gobierno municipal es también culpable por no tomar decisiones rápidas y poner a cada uno en su sitio.  Lo que si pienso y creo es que el derecho de algunas personas o colectivos a estas huelgas salvajes  termina cuando se pisotean los de una gran parte de la población que se siente rehén de este tipo de presión




Los primeros días yo veía en mi calle que las bolsas de basura que ya no cogían en los contenedor se iban acumulando a su alrededor sobre la acera. Como ni yo ni mis vecinos teníamos experiencia con estas movidas, las bolsas en vez de ponerlas hacia la calzada,  se iban depositando en el lugar más próximo, o sea sobre la acera hasta que ocurrió lo que tenía que ocurrir: el paso prácticamente se bloqueo. Para mí desde luego que sí, pero  también para el resto del personal ya que tenían que  moverse por un estrecho paso  y estar al loro para no pisar los desperdicios.


 Como ya no podía bajar mi calle por estar la acera bloqueada no me quedo otra que tirarme a la arena y moverme por la calzada como un cochecito mas, buscando refugio entre los coches aparcados cada vez que sentía algún vehículo a mi espalda a rebufo de mis ruedas. Es entonces cuando me veo obligado a meter el turbo y correr como alma que lleva el diablo buscando esos huecos donde parapetarme o alguna rampa que me lleve a aceras libres de porquería por donde poder moverme.
Se nota que voy viejo y ya no estoy acostumbrado a todo este tipo de peripecias, pues cuando era más joven (parece que estoy hablando del Mesozoico  cuando los dinosaurios poblaban la tierra) había muy pocas aceras rebajadas y las que había muchas veces constituían más bien  un peligro que había que evitar.
En aquellos años la única forma de moverse era por las calzadas y sería por la necesidad,  la juventud, la costumbre o todos estos factores juntos yo me movía de cine, zigzagueando entre los coches,  aún llevándome más de un susto con algún autobús.

Como no podía ser de otra manera muchas de las aceras de la ciudad, sobre todo las que tienen ya algún tiempo y son más estrechas les fue pasando lo mismo que a la mía  y la basura se ha adueñado de muchos de sus puntos de paso, con lo que nuestros movimientos por algunas zonas  se han limitado cuando no anulado.
Sabio refrán aquel que dice a perro flaco todos son pulgas,  ya que además de esquivar toda la porquería nos ha salido un nuevo problema si cabe más peligroso: la gran cantidad de cristales rotos procedentes sobre todo de vasos y botellas que nos podemos encontrar en nuestro camino.

 La gran mayoría son de litronas dando la impresión de que vivimos en una ciudad ribereña , en vez del Miño,  del Volga donde los cosacos después de apurar de un largo trago sus botellas las arrojan contra el suelo esparciéndose en cientos de añicos. Es una pasada la cantidad de ellos que hay y que obviamente nos hacen tener muchas papeletas para pinchar las sillas.

Como consecuencia de esta invasión de vidrios me he visto en algún momento aturdido sin saber  por dónde tirar ya que a diestro y siniestro me encontraba rodeado de los putos cristales, era como estar metido en un campo de minas. Esto te llega a provocar un stress tremendo y consigue que no disfrutes de tu paseo por que llegas a obsesionarte con ellos. Me muevo más atento al suelo que a cualquier otra cosa.
Y  este es el  marrón que nos tenemos que comer desde hace veinte días los que nos movemos con una silla y vivimos en esta  vieja ciudad romana bajo el fantasma del aislamiento, asediados por toneladas y toneladas de basura, con una generosa alfombra de cristales y  envueltos en un hedor que cada día se hace más irrespirable. Me viene que ni pintada la famosa pregunta de Cicerón a Catilina para ponerle un epílogo a este post, por que los clásicos también podían acabar hasta los huevos de ciertos elementos:

¿ Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?, ¿Hasta cuando Catilina vas a seguir abusando de nuestra paciencia?,

pues eso.....¿Hasta cuándo?
Un saludo con mascarilla
Quili







jueves, 22 de mayo de 2014

Que todo en la vida es cine y los cines sueños son

 

Encabezo este post con el titulo de una canción de mi admirado Aute..(Luis Eduardo..para los amigos),  porque creo que en parte es una premonición de lo que puede ocurrirle a las salas de cine de mi ciudad. Me explico: Hasta hace algunos meses coexistían en esta city dos multicines , uno de ellos tenía ubicadas sus salas dentro de un centro comercial que se abrió hace unos poquitos años,  su inauguración coincidió con el estreno de un remake muy espectacular de King Kong,…y lo recuerdo bien porque el espacio que tenían habilitado para nosotros, las personas usuarias de sillas de ruedas, estaba tan pegado a la pantalla que la mitad de la película la pasamos esquivando los zarpazos del puto mono,  lo que además luego nos tuvo una semana con las cervicales molidas de tanto estirar el cuello intentando atisbar algo entre las lianas de la selva que  colgaban a la altura de nuestros hombros

En esa época no podíamos comprender que se hubiera metido un gol tan grande y por la escuadra a la accesibilidad de la ciudad, con todo el trabajo que estábamos realizando nosotros y el  gobierno municipal, pero sin embargo así fue, y se nos coló por una razón muy sencilla: existía un vacío en la legislación existente, me explico: la ley de espectáculos no marca la distancia donde deben ubicarse las plazas reservadas para discapacitados para visionar las pelis de una forma correcta y “normal”. Por otro lado la normativa existente sobre accesibilidad tampoco lo señala, se limita a garantizar los accesos y  que haya aseos adaptados. Esto nos deja a merced del buen hacer de los técnicos que diseñen las salas y todos los que estamos en esto sabemos muy bien que hay muy buenos profesionales, pero también mucho botarate.

Nosotros intentamos no dejar pasar aquel atropello y hubo muchas movidas, reuniones, prensa y demás. Toda aquella presión la verdad poco consiguió, habilitaron espacios un poco más retirados de la pantalla en un par de salas pero nada más pues son unos cines “en gradas” y para hacerlo bien casi habría que tirar los cines y volverlos a hacer… legalmente tenían las de ganar

El otro multicine que había en la ciudad y al que si podíamos acudir sin mayores problemas sucumbió a esta tremenda crisis que tantos negocios se ha llevado por delante, cerrando hace algunos meses, lo que nos dejaba huérfanos de la gran pantalla.

Lo único que nos quedaba era esperar a que abriera un nuevo centro comercial que se está construyendo y que albergará ocho salas de cine,  pero como uno es perro viejo en estas lides y muchas veces me han intentado dar gato por liebre en temas de accesibilidad, no acababa de tenerlas todas conmigo y como dicen los mexicanos “me latía” que alguna pifia podría haber. Y hasta ese lugar todavía en obras nos fuimos unos compañeros y yo, y si señores, ¡¡era gato!!
 
 

De nuevo unos cines en grada..y de nuevo ¡¡nos meten a unos metros de la pantalla,¡¡ para que no perdamos detalle!!, ¡pero cómo puede haber técnicos tan incompetentes!!. Este tipo de cines puede ser perfectamente válido para nosotros , si  como ocurre en la mayoría de lugares que los tienen hacen el acceso bien por la zona media o por la alta, pero nunca por abajo porque a esas gradas, diseñadas para poder contemplar con todos los detallazos las películas,  se accede por escaleras, por lo que si no puedes acceder a las gradas te quedas en el puto suelo. Y digo que quien perpetró ese diseño es un incompetente por no haberlo tenido en cuenta, no se trata de que esas personas sepan astrofísica ¡¡cojones!!, simplemente que apliquen el sentido común a sus conocimientos.

Tan difícil es mostrar una mínima empatía y pararse a pensar que nadie que entra a un cine se pone en las primeras filas de butacas, eso no se le paso por la cabeza a esta gente, o si se le paso..les dio igual, lo importante era finalizar su proyecto y a nosotros nos “colocaron” donde mejor les convenía

Pues nada, ahora de nuevo yo con un mosqueo como un chucho, otra vez estado de rebote generalizado, movidas, prensa y demás…veremos lo que podemos hacer, pues el tema esta complicado…

Y en ello estaremos…ahora a prepararse para el estreno de la nueva entrega de Star Wars, pues si no se soluciona esto , nos tocara andar  esquivando a Harrison Ford,  las naves nodriza, el resto de la flota imperial y todas las putas estrellas de la galaxia

Quili

 

lunes, 31 de marzo de 2014

Devaneos primaverales

 
 
 
Ya estamos en primavera…., después de esa tregua que nos brindó el tiempo en la primera quincena de Marzo, donde llegamos a pensar (yo el primer ingenuo) que el sol venía para quedarse hasta Noviembre, que el verano había llegado y que esto iba a ser una ininterrumpida fiesta de luz y color. Y lo será…¡¡¡pero en Benidorm o Mijas!!!....Pero estamos en Lugo, confiados e incautos mortales y aquí, para los de memoria efímera,  hasta el 40 de Mayo se cumple a rajatabla el refranero y no podréis quitaros ni el sayo ni el polar…es nuestra local maldición divina.

De entrada miró el pronostico meteorológico y compruebo que siendo lunes por aquí el sol no será vera con suerte el Sábado o Domingo…Recuerdo cierto anuncio publicitario en la tele donde a modo de grito de guerra se lanzaba aquello de ¡¡Queda mucha vida por vivir!!, pues aquí para entendernos mejor podemos decir..¡¡Queda mucha lluvia por  caer!!

 

Estas últimas fechas de nuevo he estado ingresado en el HULA, ¡¡parece que ya es vicio!!, pero no, es la bomba que llevo “incrusta..” que me da más guerra que un hijo tonto. En mi megacama del hospi que semeja un Formula I,  recibí sin pena ni gloria el equinoccio y como la cabeza no para,  me dio tiempo para pensar y confirmar algunas de las críticas que recibe este nuevo Hospital (tiene 2 años)

Me gusta mucho su nombre, HULA,  “Hospital Universitario Lucus Augusti”, ya que evoca nuestro pasado romano, pero posiblemente me hubiera gustado más si hubiese tenido buen puerto la propuesta donde se pedía que se le denominase “ Rafael de Vega Barrera”, que para los que no lo sepan fue un médico muy querido en esta ciudad,  allá por los años treinta del siglo XX. Cercano y bondadoso sobre todo con las clases menos favorecidas, también se metió en política y fue la persona que desde el Ayuntamiento proclamó la República en aquel otro lejano Abril de 1931. Llego 1936,  los lobos de colmillos afilados iniciaron su rastrera caza y acabaron fusilando a este buen hombre que había traído a Lugo un hospital acorde con su tiempo, el de Santa María.

Pero la propuesta no salió adelante, pues supongo que no era políticamente correcta para según que ideologías….



Hay gente que protesta porque no le gusta el HULA, a mi sinceramente me parece una maravilla después de tener lo que teníamos, pero claro que se le puede sacar mucha punta, sobre todo las personas con movilidad reducida…

Yo en mi vida he chocado muchas veces con arquitectos con los que me parecía que hablábamos idiomas distintos, defendiendo numantinamente “su obra” (cosa que me parece muy bien….la defensa, digo), aunque nosotros nos las viéramos y deseáramos para acceder a “sus creaciones”. Creó que actualmente la mentalidad y la formación de estos profesionales ha cambiado mucho, algo que es de agradecer y de los cual todos nos beneficiaremos…aunque siempre hay algún torero que salta al ruedo…¡¡con un par!!.

 

Y por eso me llama mucho la atención la entrada principal del HULA, todo ese espacio mesetario que hay para llegar al acceso al recinto. Los señores arquitectos que diseñaron este centro me imagino yo que alguien les diría que en Lugo llueve…que llueve mucho..que siempre tiene uno más papeletas de acabar calado que seco. Por eso no entiendo como no han  previsto alguna solución para que la gente pudiese llegar cubierta hasta los accesos al recinto.
 
 

A  diario tienen que cruzar ese “tierra de nadie” muchas personas con dificultades de movimiento  para recoger su coche,  pillar un taxi o el bus ,  sobre todo mucha gente mayor que va pasito a pasito. En cuanto a nuestro colectivo..¡¡pues estamos jodidos!!. Por mucho que tire mi silla eléctrica, si llueve y quiero salir del Hospi tengo dos opciones: o bien acampar en el vestíbulo hasta que escampe o tirar “pa lante” y que Dios reparta suerte….que será muy poca y seguramente acabaré como un atunero..

Joder!!,  señores arquitectos..¿Tanto cuesta pensar?...¿O suponía mucho estrés cerebral abordar este problema, que tan cantado estaba?..¿Que tal tratar de buscar una solución?....Sé porque es Voxpupuli, que todo el mundo protesta  cuando se habla de ello…..¡¡¡pero coño!!, todavía no he visto una “Carta al Director”  en la prensa denunciándolo….

En  fin disfrutar de la primavera……

Quili